"Porque es nuestro existir, porque es nuestro vivir, porque él camina, porque él se mueve, porque él se alegra, porque él ríe, porque él vive: el Alimento"



Códice Florentino, lib,VI, cap.XVII

domingo, julio 17, 2016

Lo importante no es el precio, sino el valor de las cosas


Vamos al trueque o “la cambiada” en el mercado de Zacualpan de Amilpas*, el domingo muy temprano. Cortamos la hortaliza y fruta de los árboles de la casa para hacer intercambio un día antes. Lo que para nosotros es común, allá es novedad. Hay tanta fruta que a veces no alcanzamos a comer, así que  no la regales,  mejor hay que cambiarla por lo que nos ofrezcan las personas del mercado.
Todo mundo siempre tiene algo que vender, pero allá no usas el dinero.

Convenciendo a la señora sobre las virtudes medicinales de los carambolos 
de mi jardín a cambio de membrillos

Si eres penoso o es la primera vez que vas a ir, no hay problema. Sólo es indispensable que lleves una canasta mostrando lo que vas a cambiar y camines por donde ponen su mercancía los que hacen el trueque; eso es todo lo que necesitas para que te pregunten. Incluso, no requieres trocar con los que tienen su tendido en el suelo, también lo puedes hacer con la gente que anda caminando por ahí, igual que tú. Y a la vez intercambiar con lo que ya obtuviste, nuevamente.

Siempre es interesante el resultado. Descubrirás que es una manera muy divertida de obtener tu comida sin utilizar dinero.
Duraznos, aguacates, limones, cuajinicuiles, frijol tierno,
tamales de capulín y habas, listos para la cambiada 

Si no tienes árboles frutales u hortalizas, se pueden llevar productos de la despensa, objetos, artesanías, cosas que tal vez sean inútiles para ti pero para ellos puede ser lo contrario.

Es muy importante tener en cuenta que cuando haces trueque, no necesariamente hay una equivalencia en lo que se da y se adquiere. Muchas veces o pierdes tú o gana el otro. A veces le damos demasiado valor a nuestras cosas y tal vez no lo sea tanto para los demás. Es por eso que debes ir abierto a lo que suceda. Y los resultados siempre serán una sorpresa.


Ésta fue la canasta del año pasado, el árbol dio más frutos y fueron más grandes,
casi junté 8 kilos 


Esa vez los troqué por dos cuajiniculies, chiles, diversos tipos de aguacate, alegrías, teleras, ejotes, habas, huevos, manzanas, membrillos, plátanos, ese año me fue muy bien


Ésto fue el pequeño trueque que hice hace 8 días. Con la cosecha
de carambolo que llevé apenas alcancé el kilo y medio. Lo cambié 
por granadillas, manzanas, alegrías y unas deliciosas guayabas muy diferentes 
a las que venden en los mercados

* El mercado de Zacualpan de Amilpas se pone los domingos, está en el estado de Morelos, a hora y media de la ciudad de Cuernavaca. Hay que llegar muy temprano.

10 comentarios:

Viena dijo...

Qué bueno sería practicar más el trueque y darnos cuenta que sin dinero también se puede vivir.
Por aquí también hay un mercadillo de trueque y siempre que voy resulta de lo más interesante. No es de comida, en este caso es de todo un poco: libros, discos, cachivaches varios, telas, juguetes, en fin, todo lo que como tu dices, de pronto nos parece que son inútiles en casa, pero para alguien es bien útil.
Además suelo practicar trueque con algunos vecinos y amigos, ellos me hacen pequeños arreglos que necesito por la casa o el huerto y yo les hago tartas o comidas, cada uno lo que sabe, cada uno lo que quiere o puede. Es una practica de lo más saludable.
Me encantan tus cestitas de frutos, de haber estado yo en ese mercado, te habría canjeado con gusto.
Un abrazo

Mely Martínez dijo...

Interesante Carmen, me encanta ver tus fotografías con todos tus tesoros. Por acá se hace otro tipo de trueque, donde va la gente y cambia cosas que tienes en tu casa y no usas, como ropa, zapatos, enseres, libros, bueno un sin fín.

Saludos!

Carmen dijo...

Viena, tenemos que intercambiar muchas chucherias tú y yo, además de aproximarnos más con tanta charla. Sí, esos mercados de intercambio de cosas también existen en la Ciudad de México. Mis cestitas las adoro, cada una distinta de la otra. Un abrazo.

Mely, que felices seríamos todos si siempre dejaramos en segundo tiempo el dinero para obtener cosas. Te saludo y gracias por pasar por aquí dejando huella. Un abrazo

Byte64 dijo...

Carmen,
voy a compartir tu entrada con las mexicanas de la "bota", seguramente les va a encantar la idea, el mercado de trueque sería una novedad pero seguramente era algo muy común en los siglos pasados.

Un abrazo!
Tlaz

Sorokin dijo...

Por supuesto, Carmen, que lo importante no es el precio, sino el valor de las cosas, pero el valor es un concepto bastante inasible, porque para mí, por ejemplo, el retrato en un marco de madera de mi bisabuelita tiene un gran valor, pero seguro que para los demás, no. Por eso, el trueque es difícil, por lo menos para mí. Pero es muy divertido. De niño cambiábamos cromos de Nestlé (venían en las chocolatinas), y había alguno que era muy difícil de encontrar. El afortunado mozuelo que lo tenía repetido y quería cambiarlo, era capaz de pedirte veinte cromos a cambio. :)
En la vida de adulto creo que no he trocado nada. Una vez regalé un colchón que me sobraba sin pedir nada a cambio. Tal vez hubiera debido reflexionar....
Un abrazo

Carmen dijo...

FLavio: ¿Dime quiénes son las mexicanas de la "bota"?, ya me entró curiosidad ;)
Necesito preguntarte algunas cosas que desconozco, y tú eres mi salvador.
Luego te digo.

Sorokin, la diferencia de cambiar algo invaluable para ti y no necesario para los demás seguro que será conflicto. Por eso el trueque también es trato, es estar de acuerdo con lo que se va a cambiar. Muchas mujeres no quieren ni regaladas las carambolas, así que pues si yo estoy interesada en sus membrillos no me va a quedar otra cosa que pagárselos o de plano encontrar algo más atractivo para ellas.

Me he dado cuenta que cuando regalas las cosas a alguien que es "gente" siempre te dará algo a cambio, tal vez no en el momento, tal vez más adelante siempre se recibe algo. Eso viene a ser un trueque en espera.
Abrazo Sorokin

Byte64 dijo...

La bota es el apodo de Italia porque tiene forma de bota :-)

Cuéntame, qué necesitas saber?

Ciao!

QUELITES COCINA MEXICANA dijo...

Muchas felicidades Carmen nos encanto tu blog y muy completo salu2...

yany,lalo,gian,liam,chuchi.....

Taquizas a Domicilio dijo...

Yo acostumbro realizar el trueque con algunos vecinos y amigos, ellos me hacen pequeños arreglos que necesito por la casa o el huerto y yo les hago comidas, también asisto a trueques ya sea organizados por la colonia o por la administración del lugar donde vivo.


Enhorabuena por tu blog Carmen, me encanta ver tus fotografías con todos tus tesoros. Te mando un caluroso y cordial saludo desde la Ciudad de México.

Taquizas para fiestas dijo...

Como tu lo mencionas Carmen, que lo importante no es el precio, sino el valor de las cosas, Esta entrada me recordó que de niño cambiábamos tazos de Sabritas, también estampas o cromos de futbolistas y siempre había alguno que era muy difícil de encontrar. El afortunado vecino que lo tenía repetido y quería cambiarlo, era capaz de pedirte mucho más por él.